Se habla de paraísos Fiscales, Turísticos, del Conocimiento…. Pero también se habla de paraísos de la Sumisión, del Atraso o de la Involución.

¿Será la Venezuela de hoy un “Paraíso Delincuencial”?
¿Constituirá un delito mayor, a la luz del siglo 21, la simple aspiración a gobernar eternamente?
¿Será viable esta simple aspiración sin la consolidación de “mafias” de todo tipo y a todo nivel de la sociedad?
La Venezuela de hoy claramente es un “Paraíso Delincuencial”, y Caracas es la capital de una “
guerra social urbana” mundial.
Sin temor a una simplificación extrema, podemos decir que el rápido proceso del éxodo del campo a la ciudad, es decir, del paso de la Venezuela Rural de Juan Vicente Gómez a la Venezuela Urbana del Pacto de Punto, no fue acompañada con el debido nivel de desarrollo de ciudades humanas con servicios modernos, trayendo como consecuencia que ese gran movimiento de gente terminara “hacinada” en los grandes barrios del País. Estamos hablando de que más del 65% de la población nacional está en esos sectores.